Educación

Escuelas rurales de Copán: lo que cambia cuando llega la inversión

Una escuela rural repintada, con camino de concreto, juegos y aula nueva. Qué hay detrás: el programa educativo de la IPA y el Club Rotario de Copán Ruinas.

· 4 min de lectura

Hay una diferencia que no se explica bien con palabras y que se entiende de una sola mirada: la que hay entre una escuela rural a la que nadie ha llegado en veinte años y una a la que sí.

En una visita reciente a las comunidades de la montaña, la comitiva del club y de la International Project Alliance (IPA) pasó por las dos en la misma mañana.

La primera: paredes, láminas y lo que aguante

Una escuela de bloque y repello, con el techo de lámina remendado, ventanas de malla y dos aulas para todos los grados. Funciona. Los maestros están —los pone el Estado— y los niños llegan caminando. Pero el edificio lleva décadas sosteniéndose solo, y eso se ve.

Es el punto de partida de la mayoría de las escuelas de estas comunidades, y conviene decirlo sin adorno: no es una ruina ni una tragedia. Es una escuela que hace lo que puede con lo que hay.

La segunda: la Escuela Rural Mixta Prof. Ricardo Aguilar F.

Fundada en 1989, y hoy con obra encima. Lo que se ve al llegar:

  • El edificio repintado, con un mural en la fachada y el nombre de la escuela pintado en grande.
  • Un camino de concreto que sube desde la calle hasta el patio, bordeado de piedra. Antes de existir, ese tramo era barro en cuanto llovía —y en la montaña llueve.
  • Un aula nueva, más pequeña, al lado de la principal.
  • Un juego infantil de madera con resbaladero y columpios.
  • Un muro de contención de piedra y bloque que sostiene el terreno del patio, y cerco de malla alrededor.

El día de la visita todavía había mezcladora, carretilla y palas en el patio: la obra no estaba terminada. Esa foto —la del trabajo a medias— es probablemente la más honesta de todas.

Por qué el camino de concreto importa tanto como el aula

Es la parte que cuesta explicar a quien no ha subido nunca. Un camino de concreto no es un lujo ni un remate estético: es lo que hace que una niña de seis años llegue al aula sin embarrarse hasta la rodilla, que una madre embarazada pueda subir, que un maestro cargue material sin resbalarse, y que la escuela siga abierta en octubre.

Es también la lógica que la IPA aplica en sus programas de aldea completa: un sistema de agua sin escuela, o una escuela sin camino, no cambia la vida de nadie. Las cosas se sostienen juntas o no se sostienen.

Qué hay detrás de una escuela así

La IPA es una coalición de más de once clubes rotarios del Distrito 5050 —noroeste de Estados Unidos y suroeste de la Columbia Británica— cuya contraparte en Honduras es el Club Rotario de Copán Ruinas. Trabaja en 38 comunidades de la región de Copán Ruinas, y la educación es su frente con las cifras más redondas.

Según los reportes de la propia fundación y del Distrito 5050:

  • Adopta una escuela: alrededor de 30 escuelas primarias apoyadas. Desde 2015 el programa ha entregado más de 8,000 mochilas a niños de la región. Adoptar una escuela cuesta entre 400 y 500 dólares al año, unos 20 dólares por niño, e incluye mochila, uniforme y útiles para el año escolar completo.
  • Adopta un sueño: becas universitarias para más de 20 estudiantes.
  • Educación media: el programa acompaña a unos 520 estudiantes de secundaria, y en febrero de 2023 se abrió el decimoquinto colegio nuevo en comunidades copanecas.
  • Bibliotecas escolares, biblioteca móvil y un fondo de tecnología.

Las escuelas del programa se eligen por dos criterios: la necesidad de la comunidad y la calidad de sus maestros. El Estado pone los maestros y, cuando puede, la merienda; el programa pone lo demás —materiales, marcadores, diccionarios, papel— y, cuando el proyecto lo permite, la obra física.

Lo que pone cada quien

Conviene decirlo con precisión, porque un proyecto así nunca es de uno solo:

  • La comunidad pone el terreno, la mano de obra y el cuidado posterior. Nada de lo anterior sobrevive sin eso.
  • El Estado pone los maestros y el programa escolar.
  • La IPA y los clubes del Distrito 5050 ponen el financiamiento.
  • El Club Rotario de Copán Ruinas pone lo que solo se puede poner desde aquí: identificar la necesidad, negociar con la comunidad, acompañar la ejecución y responder después.

Esa última parte es la que no se ve en ninguna foto y sin la cual un giro bancario desde Washington no se convierte en una escuela.

Cómo colaborar

Si quiere apoyar el trabajo del club en las escuelas de la región, o si su club o empresa quiere adoptar una escuela, escríbanos. Puede ver también en qué trabaja el club y cómo funciona la alianza IPA.

Fuentes

Este artículo se apoya en documentación pública de Rotary International, de los clubes aliados, de instituciones locales y de medios de comunicación. Los enlaces se abren en una pestaña nueva.

  1. Visita del Club Rotario de Copán Ruinas y la IPA a la Escuela Rural Mixta Prof. Ricardo Aguilar F. Club Rotario de Copán Ruinas
  2. International Project Alliance — About us (se abre en una pestaña nueva) IPA Foundation · ipafoundation.org
  3. Honduras Adopt-A-School Program (se abre en una pestaña nueva) Fidalgo Island Rotary Club (Anacortes, Washington) · fidalgorotary.org
  4. International Project Alliance expands educational opportunities (se abre en una pestaña nueva) Rotary District 5050 · rotarydistrict5050.org

Temas: escuelas rurales · IPA · educación · becas · comunidades copanecas

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